jueves, 11 de septiembre de 2014

ZzzzZ

Debería empezar.
Nunca sé cómo.
Nunca empiezo en el horario debido,
ni en el estado que se recomienda.
Pero a vos no te molesta.
Me dejaste como quiero.
Me  gusta tu voz, si.
Y tu manera de brillar.
Una locura que volando va, colocando mis pies en la tierra.
Y tus ojos delicados, que guardan todos mis secretos.
Adentro tuyo, mil maneras de asfixiarse, callarse.
Lo números caen desde lo alto, muy alto.
Se impactan en el suelo, los junto, los cuento,
los pinto.
Se aprieta tu piel contra la mía y la fuerza muscular
no une.
Se abren mis piernas y en efecto dominó mi boca, la tuya.
En cambio, los parpados se cierran.
El tacto se sensibiliza y todavía no aprendimos a comer.
Se bebe, se fuma.
Ya no se quieren porque hay más.
Menos mucho menos.
Confusión.
Afuera, el Sol
la lluvia
el viento.
Adentro, el calor
la humedad
las respiraciones.
Me voy, porque el reencuentro es fascinación.
Creemos entender, pero no son más que zapateadas en el pecho.
Ahora sí,  amo alucinar que me escuchas.
Hablo, se bebe y se fuma
Hablo, se vuelve a tomar.
Hablo, otra pitada más.
Hablohablohablo
Así se entiende la gente.
(NO, NO SIEMPRE)
Ahora que se abran mis oídos
Mis piernas se apoyan en las tuyas
y te escucho.
Quiero verte entrar, que te quedes.
Y que te vayas cuando eso te haga feliz.
Pero esta vez
no me olvido de la mía.
Anda,
cumplí,
hace
lo que te de la gana.

También (de algún modo)
va a estar
bien. 

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